Chile
The Postman Cheval
Max Ernst
1932
Chile
la profundidad de cada toque es real
Abrir los ojos
de a poco
pausadamente
para no sentir el miedo atroz
de perderse nuevamente.
Las cosas siguen igual
lunes, martes, miércoles,
humedad y un tímido sol
que me resguarda en la sequía.
Repito una canción que habla de mentir
la desmiembro, rompo y vuelvo a ingerir
mastico cada sonido
está hecha para mí.
No esta bien, tampoco mal
simplemente está
como la luna que me espera a que duerma
y yo insisto con volver a ver el sol.
Ya es tarde, para qué?
falta mucho, y qué es?
son los días mi martirio
y transcurren sin saber
que son ellos el problema.
En la desesperación de tal monotonía,
le canto a mis guardianes milenarios
que me ayuden a entender éste
enloquecido deseo de vivir.
Una bola de cemento se reseca en mis adentros
una taza, dos suspiros y el cajón de los recuerdos.
Flamantes como trapos que en el sol rejuvenecen
nos silbamos despacito en cada espacio que habitamos.
Una casa, el color de ese cuadro, de nuevo el sol
y llega el viento… para separar nuestras sonrisas
y en la distancia llenarnos de recuerdos prepotentes.